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miércoles, 7 de marzo de 2012

El cambio climático hará disminuir el agua disponible para la agricultura, según un nuevo estudio de la FAO


El cambio climático tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos durante las próximas décadas, según advierte un nuevo informe de la FAO.
Cambio climático, agua y seguridad alimentaria es un estudio completo de los conocimientos científicos existentes sobre las consecuencias previsibles del cambio climático sobre el uso del agua en la agricultura.
Entre ellas se incluyen la disminución de la escorrentía de los ríos y de la alimentación de los acuíferos en el Mediterráneo y las zonas semiáridas en América, Australia y África meridional, regiones que ya sufren de estrés hídrico. En Asia se verán también afectadas amplias zonas que dependen del deshielo y de los glaciares de montaña, mientras que las áreas densamente pobladas de los deltas fluviales están amenazadas al combinarse un menor flujo de agua, aumento de la salinidad y la subida del nivel del mar.

Otras consecuencias descritas en el informe

Está prevista una aceleración del ciclo hidrológico del planeta, ya que las temperaturas en alza incrementarán la tasa de evaporación de la tierra y el mar. La lluvia aumentará en los trópicos y a latitudes más altas, pero disminuirá en las zonas que tienen ya carácter seco y semiárido y en el interior de los grandes continentes. Será necesario contar con una mayor frecuencia de sequías e inundaciones, pero se espera que las zonas del mundo que sufren ya de escasez de agua se vuelvan más secas y calurosas.
A pesar de que no es posible hacer con certitud estimaciones sobre la alimentación de los acuíferos bajo los efectos del cambio climático, es previsible que el incremento de la frecuencia de sequías promueva un mayor aprovechamiento del agua subterránea para amortiguar el riesgo para la producción de los agricultores.
Y la pérdida de glaciares -que sostienen cerca del 40 por ciento del riego a nivel mundial- afectará finalmente a la cantidad de agua de superficie disponible para el riego en las principales cuencas productoras.
El incremento de las temperaturas alargará la temporada de crecimiento de los cultivos en las zonas templadas del norte, pero reducirá la duración en casi todos los demás lugares. Unido a una mayor tasa de evapotranspiración, ello provocará un descenso del potencial de rendimiento de los cultivos y de la productividad del agua.
"Tanto los medios de vida de las comunidades rurales como la seguridad alimentaria de las poblaciones urbanas se encuentran amenazados", advirtió Alexander Mueller, Director General adjunto de la FAO para Recursos naturales. "Pero los pobres rurales, que son los más vulnerables, podrían verse afectados de forma desproporcionada", añadió.

Responder a los desafíos

El informe de la FAO también presta atención a las iniciativas que pueden tomar los responsables políticos nacionales, las autoridades de las cuencas hidrográficas regionales y locales, y los campesinos individuales para hacer frente a estos nuevos desafíos.
Un área clave que requiere atención es la mejora de la habilidad de los países para implementar sistemas efectivos para "contabilidad del agua": una medición meticulosa del suministro, los trasvases y las transacciones de agua para poder tomar decisiones informadas sobre la forma en que los recursos hídricos pueden ser gestionados y utilizados en condiciones cada vez más variables.
"La contabilidad del agua en la mayor parte de los países en desarrollo es muy limitada, y los procesos de asignación o bien no existen o están poco desarrollados o son distintos para cada caso", según el informe. "Una prioridad será ayudar a los países en desarrollo a adquirir buenas prácticas para contabilizar el agua y desarrollar sistemas de asignación que sean robustos y flexibles".
A nivel de las explotaciones, los productores pueden cambiar sus planes de cultivos para permitir una siembra más temprana o más tardía, reducir su utilización de agua y optimizar el riego. Es posible mejorar los rendimientos y la productividad cambiando a prácticas de conservación de la humedad del suelo, incluyendo las de laboreo cero o mínimo. La siembra de cultivos de raíces profundas permitiría a los campesinos explotar mejor la humedad del suelo disponible.
Los sistemas agroforestales mixtos también resultan prometedores. Estos sistemas retienen por un lado el carbono y ofrecen también beneficios adicionales, como la sombra que reduce la temperatura en el suelo y la evaporación, mayor protección frente al viento y una mejor conservación del suelo y retención del agua.
Sin embargo, el informe de la FAO subraya igualmente que los pequeños productores en los países en desarrollo se enfrentarán a dificultades para adoptar estas estrategias.
"El tamaño de las explotaciones y el acceso al capital establecen los límites para el alcance y grado de adaptación y cambio sobre el terreno", indica el informe, señalando que hoy en día muchas explotaciones del mundo en desarrollo producen rendimientos muy por debajo de su potencial agroclimático.

Mayor atención a los puntos críticos

La FAO advierte también que se conoce muy poco sobre cómo será el impacto del cambio climático en el agua para la agricultura a nivel regional y subregional, y dónde estarán más amenazados los campesinos.
"Es necesaria una mayor precisión y enfoque para entender la naturaleza, alcance y localización de los efectos del cambio climático en los recursos hídricos para la agricultura en los países en desarrollo", señala el informe, añadiendo que "cartografiar la vulnerabilidad es una tarea clave a nivel nacional y regional".
Fuente: FAO

El lago Titicaca, en peligro por el calentamiento global, el crecimiento demográfico y la urbanización descontrolada

En el camino hacia la preservación de la cuenca del Titicaca, se están dando pasos en la dirección correcta, pero aún resultan insuficientes, y avanzan a un ritmo demasiado lento. Los retos a los que se enfrenta la zona requieren una acción coordinada y urgente para frenar la degradación ambiental, provocada tanto por procesos naturales como por la acción del hombre.
Consciente de esos retos, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)ha elaborado, con la participación de medio centenar de científicos y expertos de Bolivia y Perú, el informe Perspectivas del Medio Ambiente en el Sistema Hídrico Titicaca- Desaguadero- Poopó- Salar de Coipasa (TDPS) – GEO Titicaca.
El estudio se enmarca en el proyecto de Apoyo a la gestión integrada y participativa de la cuenca del Titicaca (TDPS), que ha contado con la financiación del Gobierno de España, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.
La metodología GEO (Global Environment Outlook) permite ofrecer una evaluación integral del estado del ecosistema en la porción boliviano-peruana de una cuenca considerada como uno de los tres principales sistemas hídricos del subcontinente sudamericano, junto a los del Amazonas y el río del Plata.
Por su riqueza y variedad de flora y fauna, la cuenca del Titicaca constituye una reserva genética de importancia mundial, a la que contribuyeron, sobre todo en términos de agrobiodiversidad, los pueblos originarios de los Andes centrales, con sus prácticas culturales milenarias.
Ya entonces, la zona se enfrentaba a la intensa radiación solar, a la salinización y a la degradación del suelo. Pero los nuevos tiempos han añadido nuevos desafíos: el impacto del calentamiento global, el acelerado crecimiento demográfico, la modificación de los usos del suelo, la urbanización descontrolada o la contaminación de las fuentes de agua. A esta situación han contribuido la inadecuada disposición de las aguas residuales, la minería, la ganadería, la pesca y la acuicultura.
De acuerdo a los análisis, las áreas más contaminadas en el lado peruano son la bahía inferior de Puno, el río Torococha y el curso inferior del río Coata; en el territorio boliviano, la bahía Cohana, el río Pallina, el río Seco y el río Katari.
El compromiso compartido de los gobiernos de Perú y de Bolivia es crucial para abordar todos estos problemas. Por eso, los presidentes de ambos países se reunieron en Puerto de Ilo, en octubre de 2010, para impulsar la acción común, que había atravesado por momentos de estancamiento. Entre otras medidas, acordaron revisar el papel de la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca, para mejorar su efectividad y transparencia.
Casi veinte años después de su creación, esta institución binacional ha logrado avanzar hacia la sostenibilidad de la cuenca con la implementación de medidas tales como la construcción de las compuertas en la embocadura del río Desaguadero y el dragado parcial del lecho del río (para regular el caudal y prevenir crecidas), la retirada de flora acuática invasiva o la digitalización de su base de datos para la consulta del público. Medidas necesarias, pero insuficientes.
El GEO Titicaca recoge y apoya ese impulso, proponiendo líneas de acción urgentes en distintos ámbitos: el desarrollo conjunto del ordenamiento territorial; la regulación del turismo, para el mejor aprovechamiento de su potencial económico y la limitación de sus efectos negativos; el mayor control de la actividad minera; la preservación de la diversidad biológica y la gestión integral de los recursos hidrobiológicos; la ampliación y racionalización del monitoreo del estado de la cuenca; la aplicación de medidas para la adaptación al cambio climático; y la mejora de la gestión integral de los residuos.
Además de una mejor colaboración entre los gobiernos de Bolivia y Perú, y de las instituciones locales de ambos países, se requiere la participación comprometida y activa del sector privado, de los sindicatos, del mundo académico y de las organizaciones sociales y comunitarias para garantizar el futuro sostenible de la cuenca del Titicaca. El informe señala la responsabilidad insoslayable de la población en general.
Con este estudio, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente no transmite un mensaje catastrofista, sino de oportunidad y de esperanza, basado en posibilidades reales, en medidas concretas que pueden proteger este foco de vida único situado entre los 3.600 y los 6.500 metros sobre el nivel del mar.
Un lugar que ya acogió a las culturas Wankarani, Chiripa, Uru, Tiwanaku, Pukara, Aymara e Inca, entre otras, y que, con el esfuerzo decidido de todos, disfrutarán aún muchos pueblos por llegar.

Algunos datos de interés:

- El Sistema Hídrico Titicaca- Desaguadero- Poopó- Salar de Coipasa (TDPS) forma parte de la cuenca cerrada del altiplano, y tiene una superficie estimada de 143.900 km2.
- El espejo de agua del lago Titicaca tiene una altitud media de 3.809 metros sobre el nivel del mar.
- La región incluye 92 distritos municipales en Perú, 87 municipios en Bolivia, y 5 comunas en Chile. La porción chilena de la cuenca es solo del 5 por ciento, tanto en territorio como en población.
- La población total registrada en el sistema TDPS es de 3.042.357 habitantes.
- En el lado boliviano de la cuenca, el 26,9 por ciento de la población cuenta con conexiones de agua potable en su hogar. En la parte peruana, el 43,1 por ciento dispone de este tipo de instalaciones.
- Se espera que para 2025, el caudal de aguas residuales se duplique en la cuenca.
- Las áreas más contaminadas en el lado peruano son la bahía inferior de Puno, el río Torococha y el curso inferior del río Coata; en el territorio boliviano, la bahía Cohana, el río Pallina, el río Seco y el río Katari.
- En las principales ciudades ribereñas del lago, se genera más de 100.000 toneladas de residuos al año, unos 100 kilogramos anuales por habitante.
Para más información:
Alejandro Laguna, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Oficina Regional para América Latina y el Caribe.
Clayton, Ciudad del Saber - Avenida Morse, Edificio 103; Corregimiento de Ancón - Ciudad de Panamá, Panamá

El Director de CONAGUA señala al agua como el elemento más impactado por el Cambio Climático

Al señalar al agua como el elemento más impactado por el Cambio Climático, José Luis Luege Tamargo, Director General de la Comisión Nacional del Agua de México (Conagua), consideró fundamental la inversión inmediata en acciones como uso eficiente del recurso hídrico, tecnificación de riego, reparación de fugas y mejora de las redes de distribución, sobre todo en el norte del país, donde la disponibilidad es de sólo 1.700 metros cúbicos por habitante por año, ocho veces menos que en el sureste donde es de 13 mil metros cúbicos por habitante por año.
Al participar en el Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático: "Agua", en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), José Luis Luege detalló que el aumento en la severidad de los fenómenos meteorológicos, como las inundaciones en el sur del país, y la sequía, que está afectando al norte de la República Mexicana, requiere de inversiones cada vez mayores para recuperar las áreas afectadas. Tan sólo el año pasado se destinaron 82.340 millones de pesos por declaraciones de desastre natural, explicó. 
Luege afirmó que las metas de la Conagua para revertir las afectaciones ambientales en el caso de las sequías son el tratamiento de aguas negras y su reutilización, la construcción de acueductos, presas y pozos, la desalinización, la reinyección de acuíferos y la delimitación de zonas federales para evitar los asentamientos en áreas de natural inundación. 
Asimismo, destacó obras que se construyen para aminorar los efectos del cambio climático como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Atotonilco, ubicada en Hidalgo, cuyo objetivo es sanear las aguas negras del Valle de México para poder reutilizarlas; los proyectos El Zapotillo, en Jalisco— que permitirá el abastecimiento de agua y la recuperación hídrica de la cuenca del río Verde, así como la conservación de ecosistemas— y El Realito, en San Luis Potosí, que incluye acciones integrales para impulsar el bienestar social, el desarrollo económico y la preservación del medio ambiente a nivel local, y el Plan Hídrico Integral de Tabasco, que contempla estudiar, analizar, proponer y ejecutar acciones para la rehabilitación hidrológica, entre otros.
Finalmente, recalcó que es importante que los estados y los municipios también desarrollen sus propios planes y acciones para evitar emergencias por los fenómenos meteorológicos o climatológicos, pues son ellos quienes conocen las necesidades propias de la región y deben garantizar seguridad a sus habitantes. 
Fuente: www.iagua.es

Escanean por primera vez un glaciar del Pirineo para conocer con exactitud su evolución



(SINC/Universidad de Zaragoza) Una nueva investigación comparará la cantidad de nieve acumulada durante la estación fría, y la fusión de nieve y hielo que se produce durante la estación cálida en glaciares pirenaicos, y estudiar así su evolución. El Glaciar Norte, situado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido del Pirineo aragonés ha sido el primero en ser escaneado en tres dimensiones.
Los investigadores de la Universidad de Zaragoza y del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) han aplicado un láser escáner de largo alcance para cartografiar en tres dimensiones y a gran resolución espacial, cada medio metro, la superficie del Glaciar Norte.
Este glaciar del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido representa uno de los ejemplos más espectaculares del glaciarismo pirenaico actual. Las fotografías que muestran su evolución desde finales del siglo XIX han servido de testimonio del gran retroceso glaciar que han experimentado los glaciares del Pirineo en las últimas décadas.
En el Pirineo aragonés se encuentran los glaciares más meridionales de Europa y en los últimos años han experimentado un retroceso muy importante. Han desaparecido diversos glaciares y heleros –masas de hielo en altas montañas– y, los que quedan han disminuido su extensión y volumen de hielo.
Dada la extrema fragilidad de los glaciares pirenaicos, éstos responden de una forma muy rápida a cualquier cambio climático. Por tanto, su estudio resulta sumamente importante para conocer laevolución reciente del clima en sectores de alta montaña, zonas donde apenas existen mediciones climáticas fiables del pasado.

Los últimos restos de las masas de hielo

El equipo de trabajo, formado por J. Ignacio López-Moreno, Sergio Vicente-Serrano, Jesús Revuelto y Alfredo Serreta, planea estudiar el nivel y de los glaciares en otros valles pirenaicos, así como analizar el retroceso glaciar en la Cordillera Blanca en Perú, gracias a diversos proyectos concedidos por el Ministerio de Ciencia e Innovación, Gobierno de Aragón y Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Los glaciares pirenaicos son los últimos restos de las masas de hielo que han configurado las formas de la cordillera en el Pirineo aragonés. Su escasa superficie, el hecho de estar separados entre sí y de ser ecosistemas apenas degradados por el hombre los convierten en paisajes significativos, frágiles, excepcionales y valiosos.
El Glaciar de Monte Perdido fue declarado Monumento Natural por el Consejo de Gobierno de Aragón en el año 2007, momento en que los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos aumentaron un 25% su superficie protegida, al pasar, con las 799,4 de éste, a 3.190,4 hectáreas.
Este glaciar está situado por encima de la cota 2.700, y su extensión sólo es superada en el Pirineo por el macizo de Aneto-Maladeta. La cara norte del Monte Perdido es uno de los complejos glaciares pirenaicos de mayor interés debido a sus notables dimensiones y su especial morfología, así como su disposición en graderío.
Los glaciares del Pirineo Aragonés son los más meridionales de Europa y únicos que quedan en la Península Ibérica y fueron declarados Monumentos Naturales por las Cortes de Aragón en 1990.
En total, existen veinte glaciares localizados en una franja de 90 kilómetros que se agrupan en siete macizos pirenaicos situados entre los valles del río Gállego, por el oeste, y Noguera Ribagorzana por el este. Son los glaciares de los Macizos del Balaitus, de los Picos del Infierno, de Vignemale, de la Munia, del Posets, de Perdiguero y de Aneto-Maladeta.
Fuente: www.iagua.es

Los 13 años más cálidos de la historia se concentraron en los últimos 15



Los 13 años más cálidos de la historia, desde que existe un registro, se concentraron en los últimos 15, según un informe presentado ayer por la Organización Meteorológica Mundial en la cumbre del clima en Durban (Sudáfrica).
En 2011, el volumen de hielo marino del Ártico fue el más bajo de la historia y el segundo más bajo en extensión. Asimismo, presenta las temperaturas más altas de aquellos años en los que se ha producido La Niña – fenómeno atmosférico que influye en el enfriamiento del planeta –.
Estos son algunos de los aspectos más destacados de los resultados anuales preliminares (los datos definitivos se publicarán en 2012) presentados ayer por la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del clima y la evaluación de la temperatura global.
"Nuestro papel es proporcionar los conocimientos científicos para fundamentar la acción de los que toman las decisiones", declaró el secretario general de la WMO, Michel Jarraud."Nuestra ciencia es sólida y demuestra de manera inequívoca que el mundo se está calentando y que este calentamiento se debe a actividades humanas", añadió.
La WMO estima que 2011 es el décimo año más caluroso desde que se comenzaran a registrar los datos en 1850. Por otro lado, la temperatura media de la superficie del mar, combinada con la de la superficie terrestre está en el presente año (de enero a octubre) 0,41° C por encima del período comprendido entre 1961 y 1990. La última década registra un promedio a largo plazo de 0,46º C.
Los años más duros de La Niña contribuyen a un enfriamiento de entre 0,10 a 0,15 ° C respecto a los años anteriores y posteriores. En el presente año, las temperaturas globales siguieron ese patrón –fueron inferiores a los de 2010 –, pero más calurosas que en pasadas ocasiones.
Por otro lado, la temperatura superficial del aire estuvo por encima de la media a largo plazo en 2011 en algunas zonas de la tierra. La mayor desviación la sufrió Rusia, especialmente en algunas zonas del norte, donde entre enero y octubre las temperaturas alcanzaron alrededor de 4° C por encima del promedio.
"Las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera han alcanzado nuevos máximos. Están adquiriendo muy rápidamente niveles consistentes con una subida de 2 a 2,4 ºC en las temperaturas medias globales, que los científicos creen que podrían provocar cambios irreversibles en nuestro planeta, en la biosfera y en los océanos ", explicó Jarraud.
El análisis de la temperatura global de la WMO se basa principalmente en tres conjuntos de datos complementarios: del Centro Hadley de la Oficina Meteorológica de Reino Unido y la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia (Reino Unido); de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EEUU; y del Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS), operado por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).
Fuente: www.iagua.es

El Efecto del Cambio Climático sobre los Recursos Hídricos: Una Síntesis Global de Descubrimientos y Recomendaciones

(UNESCO) Se espera que el cambio climático modifique el ciclo hidrológico y que afecte los recursos de agua dulce. Las aguas subterráneas son una fuente crítica de agua potable para casi la mitad de la población mundial, además de suplir necesidades de irrigación en la agricultura. Las aguas subterráneas son también importantes para el sostenimiento de corrientes, lagos, humedales y otros ecosistemas asociados. Pero a pesar de todo esto, el conocimiento acerca del impacto del cambio climático en las aguas subterráneas en cuanto a calidad y cantidad es limitado.
Los impactos directos del cambio climático sobre los procesos naturales pueden ser exacerbados por las actividades humanas. La extracción en exceso de aguas subterráneas, por ejemplo, podrían ser necesitadas en áreas donde hayan recursos hídricos contaminados o insostenibles causado por sequías o inundaciones. Los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos subterráneos están, por lo tanto, vinculados a otros cambios globales que incluyen el crecimiento poblacional, la urbanización, el cambio en el uso de la tierra, que se juntan a otras tendencias socio-económicas y políticas. La respuesta de estas aguas subterráneas a los mencionados cambios globales es una compleja función que depende de la variabilidad del cambio climático, la topografía, las características propias de los acuíferos, la dinámica de la vegetación, y de la actividad humana.
Fuente: Serie: IAH - Contribuciones Internacionales a la Hidrología, No. 27
Publicado: 2 de Diciembre de 2011 por CRC Press. Hardback. 414 páginas. ISBN 9780415689366
Editado por: Holger Treidel, UNESCO, Programa Hidrológico Internacional, París, Francia; Jose Luis Martin-Bordes, UNESCO, Programa Hidrológico Internacional, París, Francia; Jason J. Gurdak, San Francisco State University, California, Estados Unidos de Norteamérica

Isaac Held, premio BBVA Fronteras del Conocimiento por descubrir el papel del vapor del agua en el cambio climático

 

El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático se ha concedido al físico estadounidense de origen alemán Isaac Held por sus contribuciones, pioneras y fundamentales, a nuestra comprensión de la estructura de los sistemas de circulación atmosférica y del papel del vapor de agua –el gas de efecto invernadero más importante– en el cambio climático.
El presidente del jurado, Bjorn Stevens, ha destacado que, mientras que la tónica general de la investigación en cambio climático se ha centrado en el aumento de las temperaturas, Isaac Held (Ulm, Alemania, 1948) ha abierto nuevas vías de trabajo, al incorporar el papel esencial del agua a través del estudio tanto de su movimiento en la atmósfera, como de la influencia del vapor de agua en el efecto invernadero.
El trabajo de Held, investigador del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera (NOAA) estadounidense, ha contribuido a desvelar gran parte de los procesos que determinan la existencia de las diferentes zonas climáticas del planeta, y a predecir los cambios que experimentarán como consecuencia del cambio climático. En especial, su trabajo explica por qué las zonas tropicales serán más húmedas y las subtropicales más secas, una tendencia que ya se observa con los datos disponibles.
La cantidad de agua en la atmósfera es lo que hace que unas zonas sean más húmedas que otras. En mis trabajos he buscado analizar cómo se mueve el agua en la atmósfera, y cómo el cambio climático altera estos patrones”, ha explicado Held tras conocer el fallo.
Con el incremento de las temperaturas aumenta también la cantidad de vapor de agua en la atmósfera, y este gas, a su vez, multiplica el calentamiento. Se produce así un efecto de retroalimentación que es necesario entender para predecir el clima futuro.
Una de las regiones más estudiadas por Held es la mediterránea, en la que, según sus previsiones, la temperatura podría aumentar unos 3º C en un siglo, si no disminuyen las emisiones de CO2. Ello conllevaría una importante reducción en las lluvias (entre un 15 y un 30%). “Estamos bastante seguros de que, con cada grado de aumento, las precipitaciones disminuirán entre un 5 y un 10%”, afirma Held.

Una carrera marcada por el efecto invernadero

Isaac Held nació en el campo de refugiados alemán de Ulm. Con cuatro años emigró a Estados Unidos con su hermano, su madre -superviviente del campo de Auschwitz- y su padre, que moriría en 1956.
Como estudiante su primera elección fue la física teórica, pero era la época de las protestas contra la guerra de Vietnam, un período que Held ha descrito como “complicado para concentrarse en los estudios”. La lectura del informe de 1972 Man’s Impact on the Climate, uno de los primeros análisis científicos de los efectos del aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera, le influyó profundamente, cambiando la orientación de su carrera. Held vió ya entonces el problema del clima como “un reto realmente importante para la sociedad”.
Tras licenciarse en Física en la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook, en 1976 se doctoró en Ciencias de la Atmósfera y el Océano en la Universidad de Princeton. En 1978 se incorporó al Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos del NOAA, centro en el que sigue trabajando en la actualidad, al tiempo que enseña en la Universidad de Princeton.
Uno de sus primeros logros, en los años ochenta, fue la explicación del funcionamiento de las llamadas Células de Hadley, el fenómeno atmosférico que rige el clima en los cinturones tropicales y subtropicales del planeta. Held ha seguido posteriormente investigando cómo los cambios en la circulación del aire en estas regiones debido al cambio climático inciden en la formación de tormentas y huracanes.
Held se ha convertido además en una referencia a la hora de analizar el grado de certeza en las predicciones sobre el clima futuro, gracias a sus métodos para poner a prueba los modelos. Sus logros “han tenido una importancia fundamental en la evaluación de la solidez y las limitaciones de los complejos modelos que se emplean en la predicción del cambio climático”, señala el acta.
A lo largo de sus más de tres décadas de investigación ha publicado 130 trabajos sobre dinámica de la atmósfera y cambio climático, ampliamente reconocidos y citados. Ha contribuido de forma sustancial al IV Informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático), y ha formado parte del Grupo de Expertos de la Organización Meteorológica Mundial sobre Huracanes y Clima.

Jurado internacional

El jurado de esta categoría ha contado como presidente con Bjorn Stevens, director del Instituto de Meteorología Max Planck (Alemania); y como secretario con Miquel Canals, catedrático de Geología Marina en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona. Han formado también parte del jurado Sergio Alonso, catedrático del Grupo de Meteorología del Departamento de Física de la Universidad de las Islas Baleares; Sandrine Bony-Lena, investigadora principal del Laboratorio de Meteorología Dinámica del Centro Nacional de Investigación Científica francés (CNRS) y la Universidad Pierre et Marie Curie (Francia); Kirsten Halsnæs, directora del Programa del Clima de la Universidad Técnica de Dinamarca; y Edward Rubin, catedrático del Departamento de Ingeniería y Políticas Públicas de la Universidad Carnegie Mellon (EE UU).
Fuente: www.iagua.es

La ESA detecta un gran depósito de agua dulce en el Ártico que podría enfriar el clima en Europa

 

Los satélites de la ESA revelan la existencia de una gran aglomeración de agua dulce en el Océano Ártico, que genera un abombamiento de la superficie marina y que se ha formado a lo largo de los últimos 15 años. Si la dirección del viento cambiara el agua vertería al Océano Atlántico, enfriando Europa.
Los resultados son notables: desde 2002 la altura del nivel del mar en el área estudiada se ha elevado unos 15 centímetros, y el volumen de agua dulce ha aumentado en unos 8000 kilómetros cúbicos –alrededor del 10% de toda el agua dulce del Océano Ártico-.
Investigadores del Centro Polar de Observación y Modelización (CPOM), del University College London y el Centro Nacional Oceanográfico del Reino Unido, se han basado en datos de los satélites de la ESA ERS-2 y Envisat para medir el nivel del mar en el Ártico Occidental entre 1995 y 2010.
Los resultados se publicaron ayer en la versión online de la revista científica Nature Geoscience.
Los científicos concluyen que la acumulación de agua, y el consiguiente abombamiento de la superficie marina, podría ser consecuencia de la aceleración de un gran sistema de circulación oceánica llamado Giro de Beaufort; la aceleración se debería a los fuertes vientos Árticos.
Un cambio en la dirección del viento podría provocar que el agua dulce se vertiera al resto del Océano Ártico, llegando incluso al Atlántico Norte.
Si ello ocurriera podría verse ralentizada una corriente oceánica clave que parte de la Corriente del Golfo, lo que provocaría un descenso de las temperaturas en Europa.
La Corriente del Golfo hace que Europa disfrute de temperaturas relativamente suaves, comparado con otras áreas de latitudes similares.
“Cuando observamos nuestros datos a una escala anual nos dimos cuenta de que los cambios en el nivel del mar no tenían relación directa con el comportamiento del viento, y nos preguntamos la razón”, dice Katharine Giles, investigadora del CPOM y autora principal del trabajo ahora publicado.
“Una posibilidad es que el hielo marino actúe como una barrera entre la atmósfera y el océano. Así, con los cambios en la cubierta de hielo cambiaría también el efecto del viento sobre el océano.
“El paso siguiente es tratar de confirmar esta idea investigando con más detalle cómo afectan los cambios en la cubierta de hielo marino a la interacción entre la atmósfera y el océano”.
El hielo marino puede estudiarse con datos de satélite de diferente tipo. Los radioaltímetros de satélites como Envisat y ERS-2 son especialmente útiles en la observación de áreas inaccesibles, como el Ártico.
Envisat, el mayor satélite de observación de la Tierra jamás construido, cumplirá diez años en órbita el próximo mes de marzo. ERS-2 fue retirado en julio de 2011, pero sus observaciones –y las de su predecesor ERS-1- seguirán siendo usados por los investigadores durante años.
“Hemos obtenido estos resultados sobre el Giro de Baufort gracias a que las misiones ERS-2 y Envisat se han superpuesto, y a que hemos podido disponer de largas series temporales de datos”, señala Seymour Laxon, director del CPOM y coautor del estudio.
La ESA seguirá monitorizando el Ártico con la familia de satélites de observación de la Tierra Sentinel, que serán lanzados los próximos años dentro del programa europeo de Monitorización Global para el Medio Ambiente y la Seguridad (GMES, siglas en inglés).
A lo largo de este año se presentarán también los primeros resultados sobre los cambios estacionales en el grosor de hielo marino, a partir de las observaciones del satélite de la ESA CryoSat-2.  
Fuente: www.iagua.es